Extracto del poemario "Memoria en el exilio", de Pancho Salas:
¿Dónde estabas?
¿Dónde estabas cuando lloraba, cuando no me quedó más remedio que (al rojo vivo) acercarme el metal a las heridas para que la sangre dejara de manar? ¿Dónde?
¿Dónde estabas?
¿Dónde estabas cuando tenía que ir de la mano de amigos por la calle, para evitar morir atropellado, porque yo ya no quería (no sabía) volver a mirar a las estrellas? ¿Dónde, cuando en cada canción sonaba tu nombre, cuando cada héroe moría salvando un mundo que moriría después de él? Cuando era un esfuerzo levantarse porque que el sol quemaba en la conciencia, y sólo en la oscuridad y en medio del ruido dejaba de ver y de escuchar.
¿Dónde? ¿Dónde estabas? Cuando viajaba a horas intempestivas para buscarte, cuando volvía tapándome los ojos, cuando no podía tocarte por el tiempo, por cada centímetro de separación, por cada maldita orden que acaté cuando tuve que rebelarme.
¿Dónde?
Ya te lo digo yo.
¿Dónde estabas cuando lloraba, cuando no me quedó más remedio que (al rojo vivo) acercarme el metal a las heridas para que la sangre dejara de manar? ¿Dónde?
¿Dónde estabas?
¿Dónde estabas cuando tenía que ir de la mano de amigos por la calle, para evitar morir atropellado, porque yo ya no quería (no sabía) volver a mirar a las estrellas? ¿Dónde, cuando en cada canción sonaba tu nombre, cuando cada héroe moría salvando un mundo que moriría después de él? Cuando era un esfuerzo levantarse porque que el sol quemaba en la conciencia, y sólo en la oscuridad y en medio del ruido dejaba de ver y de escuchar.
¿Dónde? ¿Dónde estabas? Cuando viajaba a horas intempestivas para buscarte, cuando volvía tapándome los ojos, cuando no podía tocarte por el tiempo, por cada centímetro de separación, por cada maldita orden que acaté cuando tuve que rebelarme.
¿Dónde?
Ya te lo digo yo.
Mirando para otro lado.
Y fingiendo.








