Semblanza
- Max Verdié
- Aprendiz y profesor de lucha y esgrima japonesas. Trabajo subido a un escenario diciendo cosas que no son posibles. Leo antes de dormir.
viernes, mayo 27, 2005
Mariachi contra Raimon
Benditos sean los Raimons cuando riman,
y los chulos que lloran por la espalda.
Benditas sean las dueñas de las faldas
que en fallas pierden miedo y se te arriman.
Bendito sea el sabor de las canciones
mezclado con el vino de los cachis.
Bendito sea pasárnoslo tan chachi
en plena libertad, con dos cojones.
Benditos sean los fanes más lloricas,
los magos que son ninjas cantautores:
bendito y santo tú, mi primo hermano.
Bendito el piso que se necesita.
Benditos sean los sólidos rumores
de que en fallas, Valencia la quemamos.
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Y responde Raimon:
Benditas sean las noches por Pucela,
los tragos que nos faltan por tomar.
Bendita sea la falta de inocencia,
de niñas sin edad ya de jugar.
Benditos sean tus versos "Becquerianos"
escritos, y faltos por escribir,
las noches cantando en un gimnasio
"¿Quién me ha robado el mes de abril?"
Benditas sean las manos que juegan
con un as de corazones marcado,
que siempre acaba por aparecer.
Benditos sean los trenes que te llevan
hacía Valencia cualquier mes de marzo,
y te dejan con ansias de volver.
jueves, mayo 26, 2005
Joyitas
Ayer, magias a parte, hubo dos horas de joyitas en un concierto. Él se llama Javier Krahe, y desde luego, no necesita gritar para que lo escuchen. Es una pena esto de ser humano y olvidarse poco a poco de las cosas, en vez de tener grabado cada nombre de cada detalle y el instante de cada momento. De todas formas, me alegro de poder recordar mejor las sensaciones que los detalles, imagino que si no, nos volveríamos locos.
Un ratito compartido con una sala llena de gente que, por la vida, pasaba por allí, para olvidarnos del mundo y sus maneras, y dejarnps a nosotros mismos viajar a lugares que no existen, a embarcar en un viaje imaginario .
Y, de sorpresa y de gran final, mis dos canciones favoritas. De una ya hablé, pero leer la letra es sólo una sombra leve y sin color de lo que pasaba en el escenario. La otra, en fin, ocurre en un país imaginario, que es Suiza. Ya lo dijo ayer Krahe, el Suizo, sufre. Como el Neozelandés.
Me parece tontería describir más cosas. Si teneis ocasión de verlo... id.
Que me pongo recordar, y me apalanco.
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Javier Krahe es un cantautor madrileño que lleva casi treinta años en los escenarios. Aunque el término cantautor igual no corresponde con la imagen que él y sus canciones dan, ni con lo que ocurre en el escenario cuando canta él. Canciones resultan románticas tras la corteza del humor y a veces el desengaño, pero divertidamente positivo siempre. Apenas practica la canción protesta, porque como dice él "es divertido reírse de cosas que no han pasado, pero con situaciones reales da menos risa". Podeis ver más cosas en Proyecto Krahe.
martes, mayo 24, 2005
Soñé con ella
Aunque tengo que reconocer que estaba preciosa.
A la salida no hubo cruce de palabras, pero yo nunca he sido demasiado paciente. Ella estaba un paso por delante, con las manos fuera de los bolsillos, bastante vacías, bastante huecas, así que tuve que pecar, y en delito, cogerselas con las mías. Ella las apretó, nunca lo había sentido tan nítido, tan claro, tan cristalino. En un gesto simultáneo que nunca habíamos ensayado, aunque ha rebotado mil veces en mi cabeza la abrazé, desde atrás, rumbo a su cuerpo, mi pecho contra su espalda, besandole la nuca, y quizá el cuello aunque no lo recuerdo. Ella siempre huele bien, y a veces mataría porque el mundo oliese siempre a ella, o porque el trozo de tela que dejó abandonado no se hubiese olvidado de ella tan rápido y me dejase recordarla, un pedazo pequeño de ese olor que no me cansa nunca.
El resto está un poco confuso, sonó un teléfono y me despertó.
Resulta que era sólo el sueño de una siesta y que nunca había ocurrido. Me dolió un poco darme cuenta de eso, y traté de llamarla, pero no estaba. Se había ido, la realidad se impuso con un mazazo por dentro y dejñe de pronto de verla. No había sido más que mi imaginación jugando con ella-
Aunque... tengo que reconocer que estaba preciosa.
¿Por qué no hacer alpinismo?
Hay un estribillo que me ha decorado el msn hace poco, y en el momento que dejo escurrir esto en el blog, diciendo "cuando todo da lo mismo, ¿por qué no hacer alpinismo?". Alguien, al verlo, me abrió una ventana, alegando que "cuando todo da de lado, ¿por qué no darse al pecado?". No se exactamente a que se referiría Krahe con el alpinismo, si es una alegoría de las suyas o sólo un chiste para inventar una sonrisa al atento y sediento escuchante (que no oyente) de sus canciones. Pero dudo que él quisiese ser literal. Pero está claro, cuando las cosas se rompen y no pueden arreglarse, ¿qué más da? Carretera, y manta, y nos vamos a hacer rapel. Simplemente, cuando lo que importa se rompe, rasga y se deshace, y llegamos al punto en que vemos que cualquier cosa cae en saco roto y que no se puede enderezar de ninguna forma y nunca podríamos cambiarlo, es el momento de cambiar de punto de vista, de olvidarnos, y pasar a otra cosa, y a ser posible, que no tenga nada que ver.
Un poco más maligno es mi amigo, el cual me es más cercano que Javier Krahe y suele tener momentos, la verdad, bastante brillantes. Imagino que quiere decirme que cuando todo importa nada, no sería mal momento para empezar a ser malvado y hacer lo que antes, por lo demás o por culpa propia (solemos ser nuestros principales culpables) nos estaba vedado, sedado, o prohibido. Aunque si nada importa nada y todo importa nada, tampoco hay hueco para el pecado, sólo se peca cuando sabemos que hacemos algo malo. Pero igual es el momento de olvidarse de eso y, simplemente, hacer las cosas sin pensar en los demás, porque todo da lo mismo.
¿Por qué no hacer alpinismo?
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La canción a la que hago referencia es "La Yeti (1ª parte)", del disco "Sacrificio de dama". La letra la encontrareis aquí.
Días de playa
Ahora que tus besos no son cosa mía,
que escribes con otro tu autobiografía
mientras yo recuento las olas del mar
tumbado en la arena de una suave duna,
que si tropecientas, que si mil y una...
y a ver si con esas consigo olvidar
que arrancaste de cuajo
mi corazón sin fe,
pero aún con latido.
Mira, un escarabajo
que bordea mi pie...
ya se va... ya se ha ido...
Rompe cada ola dándose importancia.
Mal mirado, el mar es una redundancia,
pero es refrescante, y hace tanto sol...
que, antes de que, ardiente, te envíe un saludo,
a nadar me llevo mi cuerpo desnudo
y un ratito a braza... y un ratito a crawl...
y, después, hago el muerto
y me dejo mecer...
¡que placer cuando flotas!
Si tu amor es incierto
no es incierto el placer.
Y, en lo alto, gaviotas...
Bueno, ya me salgo, me seco, me visto,
recojo la bolsa y el sombrero y, ¡listo!
gazpacho y lenguado en Casa Tomás.
En la mesa aún siento cierta agorafobia,
pero el vino es bueno... ya vendrá otra novia,
ésa de ahí, tan guapa... ésa otra, quizás...
Sé muy bien que algo falla,
pero, ¿acaso hago mal
engañando a la pena?
Gracias mil a la playa
por su apoyo moral...
su granito de arena.
lunes, mayo 23, 2005
El Salmón
- Andrés Calamaro, El salmón.
Contracorriente a desovar, ignorando al mundo, el tiempo y las costumbres. Es el salmón que va en dirección contraria sin importarle que cuesta más. Es curioso, a veces me pregunto si el tal Salmón se ha parado a hacer un croquis de la vida para darse cuenta de que todo sería más fácil. Simplemente, no luchar contra lo que no puede moverse y es obvio que no va a cambiar de dirección, sentido ni intenciones, y dejarse llevar precisamente en la dirección que sería, para el curioso observador que pasaba por allí, más lógica, mejor, y más gratificante.
No logro entender al Salmón. Intento pensar como él, pero se me pone difícil pensar como piensan los peces. No comprendo qué fuerza extraña le empuja a desafiar a toda la Naturaleza en duelo mano a mano con el agua de testigo, y además, salir ganando. No creo que yo pueda o pudiese hacer eso, el agua en contra me pesa cada día demasiado más, y me empuja la corriente contra las paredes de agua del mundo, del río y las costumbres. Nunca me ha gustado que me empujen, pero si hay algo peor es que te vuelvan a empujar. Dolores con eco, como dice el poema que escribió una amiga mía, que duelen otro poco más, y otro poco más, y otro poco más y parece que nunca se deciden a extinguirse. En estos días turbulentos en que suceden las cosas entre lentas y demasiado rápidas, quizá pienso en ríos que no son los que debo nadar. Ya existen los puentes de tierra a tierra, que hacen sombra sobre el río, a lo mejor me toca a mi inventar un puente de río a río, para dejar de equivocarme con las corrientes, pararme en un lago que no me empuje, un rato para pensar, y olvidarme del mundo, del tiempo, y de las costumbres.
Y nunca en otra dirección. Ya sabeis, la difícil.
La que usa el Salmón.
martes, mayo 17, 2005
Reloj de gotas
Hoy he hecho una tarta de chocolate, y me he dado cuenta de que el cacao que desayunaba él se está acabando. Otra cosa de ese señor que se apaga y nos abandona, aunque pongan en casa retratos en los que, obviamente, aparece disgustado de que le pinten y se disfraza con cara de mueca que no me suena. Mi hermano entrando por la puerta tose igual que él y se funde la realidad con la cabeza por un momento y te deja la tarde un poco más rota de lo que estaba.
Y estrenan películas que él hubiese querido ver. Espero al menor, que donde esté, no nos cuente el final. Que a veces se le escapaba.
Gota a gota, claro.
jueves, mayo 12, 2005
El mundo a través de un caramelo
Su sopresa fue bastante grande al romper la tapa de madera (no pudo sacar los clavos y tuvo que romper las tablas). Estaba llena de piruletas. Nunca en su vida había visto tantos caramelos juntos, la caja parecía casi más grande en su interior de lo que evidenciaban sus medidas externas. Introdujo en la caja las manos, removiendo su dulce contenido. Era curioso, eran todas diferentes, cada una de una forma, envuelta de distinta manera, con un palito de plástico a veces, otras de madera, algunas de materiales que el Náufrago ni siquiera conocía. Había algo en esas piruletas que le llamaba la atención. Buscó en la casi volcánica erupción de dulces, un arcoiris de azúcar que había naufragado, como él, en medio del mar de sal que rodeaba la Isla. Trató de escoger una, pero era bastante complicado.
Descartó una amarilla, recordándose a sí mismo que el limón nunca le había gustado, era una pena porque era de plátano. La verde tampoco, odiaba la menta. Aunque no sabía que la piruleta de kiwi le habría encantado. Otra estaba rota, decidió que tampoco, aunque no pudo encontrar la otra mitad. A la siguiente le faltaba el palito, piruleta huérfana. Una más, vaya, sólo el palo, pero no era el de la anterior. Dos huérfanas seguidas. Desechó dos que llegaron sin envoltorio, aunque el interior no estaba mojado, se había filtrado salitre y humedad que las habían dejado en un estado bastante desagradable al gusto, al tacto y, claro, a la vista. Decidió que no entendía el por qué de la piruleta negra, y la dejó en la arena, para alegría de un cangrejo, que afortunado él de no poder ver los colores, dió buena cuenta de ella subido en una roca. Luego se echó la siesta. El Naúfrago (naufragando ahora en un océano de piruletas) hizo un alto en su naufragio de dulces, decidiendo dejarlo todo en manos de la suerte. Había sido ella la que lo llevó a la Isla, en la cuál no estaba del todo mal, así que qué demonios, voy a arriesgarme, dijo, y con los ojos cerrados metió la mano en la caja de sal por fuera, azúcar por dentro.
Sacó una sola, bastante grande pero no enorme. El envoltorio era de papel marrón, imitando el de un caramelo antiguo, igual que el palito, que resultó de madera (de un pino al que no preguntó nadie, pero es otro asunto). La miró, y le quitó el papel que la tapaba y protegía.
De pronto se dió cuenta de lo que le extrañaba del tesoro pasado por agua que el mar le había regalado.
Era la única piruleta de fresa.
Y le encantaban las fresas.
Ufano, la guardó en el calcetín y se dirigió con ella hacia la selva.
++continuará++
jueves, abril 28, 2005
De paseo por el mundo
Marina, pequeña, gracias por el café de ayer y los ratos, perdona si me pongo pesado con el esgrima, en realidad no te quiero retar (ganarías tu, que yo estaría pensando en mis cosas y acabaría empalado y el suelo os quedaría feo teñido de sangre de burro). Al final te robé la pintura sin hacerte daño (ocultos secretos de los ninja) y la mía mola más que la tuya, y además es más grande. Un besito amarillo huevo. Gracias por el croquis.
Mu, que no te hagas mala sangre, que las vacas no estais bien, que estais locas. Vamos a relajarnos y a pasarlo bien, que para eso somos FRIKIS. Ya hemos mugido muchas veces que ser friki es el estado más parecido a la felicidad. ¿Me llevo el munchkin? Juguemos a KYA hasta desfallecer, que no pasa nada por entrenar de empalmada (no sería la primera vez). Esta tarde merendamos Tarta de Mago, te espero. Y como dices tu, luego BUDO. ¡CON PELOTAS!
Ayer alguien me preguntó que pasaría si me dijesen que en 7 días tiran una bomba atómica, que qué haría. Lo primero que pensé fue en llamarte, aunque seguramente te hubiese despertado, pero querría decirte todo lo que me falta. No lo voy a poner aquí claro, y ya sabes la mayor parte. Luego pensé en que estaría bien quedar con los frikis, cocinar el hornazo más grande del mundo y hacer confesar a Rafa que sí que adora a satán, pero en su versión cocinera. Luego jugaríamos al rol pasándonoslo pipa. Luego, no se por qué pensé en llamar a mi ex-amigo Jesus, para decirle que en realidad fuimos tontos los dos, y que pese a todo, gracias por enseñarme a hacer canciones. Este blog y mucho de lo que pone no existirían si no hubiese empezado con él a querer cantarle cosas al mundo. Buena suerte, Jesus. Después, quedar con todos los de antes, Gabi, Pocho, Alonso, beber algo y fumar porros como las noches de salou. Juan no debería faltar, tengo canciones de la Orquesta Mondragón para toda la noche. Querría quedar contigo, aunque no se si tendrías tiempo, al menos para un beso (hay muchos tipos). Y supongo que llamaría a mi hermano pequeño, para desearle que la Fuerza le acompañe.
Ah, y que me ha encantado la sorpre.
miércoles, abril 20, 2005
Gracias, doctor
Son, en fin, palabras de ánimo.
Las mejores son las que, claro, aparecen por sorpresa. Sorpresas sin trucos, ni magias, ni dobles fondos. Aparecen, te aclaran el universo, pasan y se esfuman. O a lo mejor no te aclaran nada, pero te empujan a seguir adelante y te disuelven las losas que llevas en la mochila del alma, del cuerpo, del corazón. Son un regalo que te revela, rebela y regala alguien. Y fíjate, a veces te curan, sin precio y sin receta heridas que pensabas que no se cierran. Algunas heridas no se pueden curar nunca, y de hecho, muchas dejan siempre de testigo una cicatriz, para el día que tengas que hacer recuento del dolor, de la sangre, de la memoria. Pero te hablan, cuentan, escriben cosas, y se te pasa, un rato, un momento, una vida. Un encuentro.
Gracias, doctor.
sábado, abril 16, 2005
Bajo los puentes
se trata de exiliarse en las batuecas,
se trata de nacerse de repente,
se trata de vendarse las muñecas.
Se trata de llorar en los desfiles,
se trata de agitar el esqueleto,
se trata de mearse en los fusiles,
se trata de ciscarse en lo concreto.
Se trata de indultar al asesino,
se trata de insultar a los parientes,
se trata de llamarle pan al vino.
Se trata de dormir bajo los puentes,
se trata de colarse en el casino,
se trata de engañar a los creyentes.
J. Sabina
"Ciento volando (de catorce)"
Ed. Visor de poesía.
viernes, abril 15, 2005
Se trata de morir, por accidente
No te das cuenta, no te duele, no salpica sangre, y claro, no te has desmayado. Pero a paso de mort-vivant te apezuñas en las puertas de casa al llegar, pensado que, otra vez, ha vuelto a pasar. De todas formas al mundo le pasa como a los casinos, sólo necesitas otra moneda para volver a intentar ser el hombre con más suerte del mundo. Mañana, otra moneda, otro día para dejar de estar muerto y vivir, sin empujar y sin pedir permiso, porque me han regalado un astrolabio con su astroboca nueva, y porque me da la gana, y porque lo dice en el tercer verso ese que canta, que se trata de nacerse de repente.
Porque en realidad pasa que sucede que hay días tras las noches muertas que al final, nos amanecen.
martes, abril 12, 2005
Cadáver Exquisito
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A veces pasa,
a lomos de los labios de tu boca
un espejo, nada más,
musa de los sueños con insomnio.
Palabras que no salen, que no saben...
gris futuro del púrpura de labios:
hoy el día un poco azul ¿qué tal el tuyo?
Déjame importunarte por sorpresa.
¿Me invento el nombre o me lo prestas?
Archívame los restos del naufragio,
Max Sin Nombre contra el Hombre Invisible,
ánimas en pena sin islas sin ciudades
y la música de fondo que te apoda
único vicio de la carne de mis manos.
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lunes, abril 11, 2005
Cartas perdidas
Era a mano, era única, no va a volver a existir jamás. Nunca. Y soy la única persona del mundo que sabe qué pasaba mientras la escribía. Palabras al aire hacia tu boca que se han perdido para siempre. Sólo espero que dentro de mucho, donde quiera que esté la carta, alguien, no sé quién, imagino que otro maligno funcionario se atreva a abrirla, y lea lo que han matado, las alas mutiladas de una paloma mensajera obligada a callarse, imagino que para siempre.
Atentamente tuyo,
Marcos.
Miedo a la oscuridad
En su isla, como en todas, a veces se hace de noche, y por supuesto, el Náufrago, que vive sin tiempo, sin calma y sin horarios nunca sabe cuándo va a ser el rato en que el Sol se marcha a descansar y su novia, a la que no ve nunca y llaman Luna va a salir por una esquina del Mundo, y con ella el manto de estrellas, de noche, de oscuridad y de tristeza. Y de frío.
No hay ciudades en su isla, está solo y en su naufragio tiene el casi maligno pensamiento de desear que alguien más naufrague sólo para hacerle compañía. En realidad no está seguro de que quiera que lo rescaten, de que pase un barco y vea la línea de hogueras en la playa (aunque hace mucho que no las enciende) o un avión vea las filas de piedras en la arena de la playa pidiendo ayuda, aunque el tiempo, la arena, la sal y la marea han ido desplazando el mensaje de piedra, y el Náufrago tampoco parece darle demasiada importancia. Porque tal vez lo divertido sería que llegase otra persona. Como en los chistes de Forges, piensa el Náufrago. Como en los chistes de Forges. Aunque en los chistes siempre tienen sol y nunca les asalta la luna por sorpresa, a traición a veces, con el manto, la tristeza, el frío.
Y, como ya habrán supuesto, sí, en efecto. El Náufrago tiene miedo a la oscuridad. Él no lo entiende, porque sabe que las cosas, cuando la luz se cansa y se marcha con sueño, son las mismas que a la luz sin luces de la Luna, aunque pierdan el color y todo parezca más lejos, mucho más lejos, siempre más lejos. Él sabe que no hay monstruos ni criaturas agazapadas en el borde de los ojos, pero por alguna razón, esa no es excusa para seguir teniendo miedo.
El Náufrago, en fin, enciende la línea de hogueras, que rasgarán un poco el miedo a que esté frío y oscuro de un solo golpe hasta que las rayas del alba acaben por rasgarlo del todo. Y al amparo de la luz que se ha inventado, recoloca las piedras por si acaso alguien lo ve y decide no ignorarlo.
Porque, después de todo, tal vez un barco pase mañana.
lunes, abril 04, 2005
Marcos a través del espejo
Supongo que sería un título divertido, "Marcos a través del espejo", en vez de romperlo hacer un viaje de la mano de Alicia (nunca me has caído bien, chata) y mirar desde el reflejo el mundo que más veces, más tiempo pasa por ser el real, que aparenta ser más sólido y tiene un poco menos de humo, de polvo, de arena. De espejos. De segundos, aunque todos los mundos tienen demasiados. Mirar desde el otro lado, puro voyeurismo masoca, y pedirle a mi reflejado doble, que estaría en la imagen opuesta(haciendo trampas, me imagino), que de un martillazo rompa el espejo, engañarle para que se beba él de golpe los siete años de mala suerte y se quede con un mundo que, supongo, es más suyo que mío, más reflejo que el reflejo.
A ratos, se me escurre en la cabeza imaginarme que me olvido del presente y sus rebotes, al menos de los más cercanos, porque, en realidad, no van a ser más que otro teatro de espejismos, un doppleganger travieso de etiquetas y sin nombre que juega a multiplicarse sin hacerle caso a nadie, pero es lo normal de duplicar las cosas, que se pierde el control de los clones, y nunca se les puede dar la espalda.
Y realmente es una pena, porque yo sólo quería jugar a los pasajeros del autobús al País de las Maravillas, en vez de perderme yo solo en esta mezcla de metro y de Casa de los Espejos en que, sólo la idea de buscar algo sin perderme y darme golpes contra los cristales transparentes ya me parece idiota, ajena e imposible.
Atentamente, sin sombra y sin reflejo,
Marcos (a través del espejo).
martes, marzo 29, 2005
Poder pintarse
Esta tarde me sentaré en mi mesa a pintar miniaturas, que llevan años olvidadas en cajones, pondré música, alta y conocida, para poder ahogar el sonido de dentro, para preocuparme de pinceles y botes de pintura en vez de acordarme de que mis manos son demasiado torpes como para poder pintarte. Lo malo y lo peligroso es que en esa mesa vive y duerme y me hace soñar una foto tuya, un primer plano para un carnet que el destino, travieso a veces y otras sutil de maneras que no entiendo me hizo colocar allí por si mi memoria se duerme de tu recuerdo. Supongo que la foto, que se esconde en los pliegues de la mesa me emboscará cuando menos me lo espere para distraerme de los botes de pintura, y las figuras, y los pinceles y la música y los cajones. A veces pienso que sería mejor olvidarse de la foto, de la ciudad quemándome, del aire con tu nombre, de los náufragos y de las islas.
Y sólo pintar cosas que se que sí pueden pintarse.
lunes, marzo 28, 2005
La Antigua Era
www.deadjournal.com/users/jimeno
sábado, marzo 26, 2005
El último náufrago
A veces, cuando es imposible luchar contra la marea (la cual viene y va a su antojo y no se puede hacer más que seguir el ritmo), el náufrago, que se tiró al mar sin pensárselo dos veces, piensa que quizá no hubiese sido una idea del todo idiota haberse puesto un salvavidas. El náufrago, a merced de la marea (a su antojo), empieza a pensar en encontrar una isla que no se mueva tanto como el agua, donde poder sentarse y empezar a pensar en las cosas.
El naúfrago, que no lleva puesto apenas nada desde que se arrojó al agua, mira su reloj, que parece ser el único que se divierte, jugando a dejar escurrirse el tiempo por las rendijas, mientras ve que se le escurre de las manos y piensa en la isla, de metro cuadrado y una palmera en las que viven los náufragos y no sabe si es mejor que el mar, o no.
El náufrago, en fin, nunca se hubiese imaginado que el mar estuviese tan lleno de gente, tan vacío de huecos, tan aglomerado que ni siquiera puede oírse pensar, que las olas, enormes a veces, inexistentes otras le fuesen a empujar tanto como para no saber en ningún momento donde está, pobre, el norte, el rumbo, la isla, la guarida.
El náufrago se ahoga, pero no os lo dice.
¿Alguien tiene hora?
miércoles, marzo 23, 2005
El tío Bob
MISSISSIPPI
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Every step of the way we walk the line
Your days are numbered, so are mine
Time is pilin' up, we struggle and we scrape
We're all boxed in, nowhere to escape
City's just a jungle, more games to play
Trapped in the heart of it, trying to get away
I was raised in the country, I been workin' in the town
I been in trouble ever since I set my suitcase down
Got nothing for you, I had nothing before
Don't even have anything for myself anymore
Sky full of fire, pain pourin' down
Nothing you can sell me, I'll see you around
All my powers of expression and thoughts so sublime
Could never do you justice in reason or rhyme
Only one thing I did wrong
Stayed in Mississippi a day too long
Well, the devil's in the alley, mule's in the stall
Say anything you wanna, I have heard it all
I was thinkin' about the things that Rosie said
I was dreaming I was sleeping in Rosie's bed
Walking through the leaves, falling from the trees
Feeling like a stranger nobody sees
So many things that we never will undo
I know you're sorry, I'm sorry too
Some people will offer you their hand and some won't
Last night I knew you, tonight I don't
I need somethin' strong to distract my mind
I'm gonna look at you 'til my eyes go blind
Well I got here following the southern star
I crossed that river just to be where you are
Only one thing I did wrong
Stayed in Mississippi a day too long
Well my ship's been split to splinters and it's sinking fast
I'm drownin' in the poison, got no future, got no past
But my heart is not weary, it's light and it's free
I've got nothin' but affection for all those who've sailed with me
Everybody movin' if they ain't already there
Everybody got to move somewhere
Stick with me baby, stick with me anyhow
Things should start to get interesting right about now
My clothes are wet, tight on my skin
Not as tight as the corner that I painted myself in
I know that fortune is waitin' to be kind
So give me your hand and say you'll be mine
Well, the emptiness is endless, cold as the clay
You can always come back, but you can't come back all the way
Only one thing I did wrong
Stayed in Mississippi a day too long