...es el principio y el fin.

lunes, abril 14, 2008

Algo viejo y algo nuevo

Mentira.

En ambos casos.

El primero de Miguel Hernández. Se titula como el primer verso. Curiosa costumbre que nunca he compartido. La imagen, de www.cosasminimas.com.

A ti, llamada impropiamente Rosa,
impropiamente, Rosa, impropiamente,
rosa desde los pies hasta le frente
que te deshojarás al ser esposa.

Propia de rosas es tu piel de rosa,
de cáliz y de pétalo caliente;
pero es tu piel de rosa indiferente
otra rosada y diferente cosa.

Te llamas Rosa; si lo eres, dime:
¿dónde están las espinas, los dolores,
con qué todas las rosas se defienden?

Por ser esposo de una rosa gime
mi cuerpo de claveles labradores,
y ansias de ser rosal de ti lo encienden.


AUNQUE EXAGERO

Me muero sin parar, y mientras muero
juego a poner tu cara en otras tantas
(no me mires así, que no sé cuántas)
florecillas de paso en el tintero.

Cansado de esperar, curao de espanto,
hablándole de ti incluso a las plantas
y ni siquiera entiendo cómo aguantas
ese tantísimo aguantarte tanto.

Y vuelvo a no dormir mientras recuento
recuerdos en minutos fugitivos
que ignoro si son ciertos o lo invento.

Me muero sin parar, y aunque exagero,
nos intento ordenar mientras escribo
dejando algo de sangre en el tintero.

1 comentario:

Rous dijo...

:D
Me gustó mucho el primero :P
Besotes mago¡